5 formas de luchar contra el cambio climático en el día a día

Hace tiempo que el mundo nos envía señales de que algo no funciona, que hay cosas que no se están haciendo como deberían hacer y que tenemos que cambiar. Los veranos llegan tarde y con mucha intensidad, los inviernos se alargan, hay días en que llueve a cántaros literalmente y cada dos por tres nos llegan noticias sobre desastres naturales donde mueren miles de personas. ¿Qué esperamos para cambiar lo que no funciona?

el cambio climático es real. Hace unos días, la BBC publicó una noticia que anunciaba que, si seguimos como hasta ahora, dentro de poco más de diez años los daños a la Tierra llegarán a ser devastadores (hasta el mismo Trump se debe estar dando cabezazos ahora mismo). Habrá un deshielo superior, subirá el nivel del mar, desaparecerá el arrecife de coral, se hundirán islas y ciudades, habrá más impactos sobre la temperatura y esto afectará la capacidad de cultivar diversos alimentos, entre otras consecuencias.

En 160 años, hemos subido un grado la temperatura global. Y aunque un grado que pueda parecer poco es suficiente para provocar daños irreparables. Pero hay marcha atrás?

Es imparable la subida de las temperaturas?

Por suerte, todavía estamos a tiempo de ralentizar este proceso. La comunión de científicos que se reunió para dialogar sobre la problemática llegó a la conclusión de que, si conseguimos mantener la misma temperatura sin aumentar más de medio grado antes de finales del siglo, podremos evitar desastres mayores. Pero, si no hacemos nada, superaremos fácilmente el grado y medio (e incluso podemos llegar hasta los tres) en los próximos doce años.

Los responsables más importantes que esto cambie son los gobiernos, que pueden hacer una inversión realmente elevada para ayudar a frenar el proceso con máquinas, replantaciones, etc .; pero nosotros también somos, en gran medida, responsables.

Tendemos a individualizar y a creer que nuestras pequeñas acciones repercutirán poco en el resto del mundo. “Si sólo yo reduzco el consumo de plástico, comer menos carne o dejo de usar el coche cada día, mientras X país, X grupo de personas o X compañía lo siga haciendo mal no cambiará nada. Así que por qué tengo que cambiar? “. Con excusas así nos sentimos libres de justificar gran parte de nuestros actos, pero quiero decirte que somos seres sociales y que nos movemos en sociedad. Aunque no seas consciente, que tú decidas empezar a actuar de cierta manera incitará más gente a hacerlo.

¿Qué podemos hacer?

1- Reducir el consumo de productos de origen animal

Intente aplicar, aunque sea, un pequeño cambio: consumir menos productos de origen animal (también lácteos y huevos) y aumente el consumo de alimentos vegetales, Como hortalizas, legumbres y frutas. Hay muchísimas opciones sin productos animales que además son buenísimas. Intente una gran ensalada y un estofado de tofu y garbanzos, unos boniatos al horno con setas, unas hamburguesas vegetales … No se preocupe: os aseguro que no te aburrirás.

No se puede negar que la carne y otros productos de origen animal tienen muchos beneficios y un gran valor nutricional, sin embargo, ahora se están dedicando grandes extensiones de terreno a producir forraje y pienso para alimentar este ganado, terrenos que podríamos dedicar para replantar más árboles. Además, las explotaciones de ganado generan muchos gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.

(* Hay que tener en cuenta que, cuando hay ciertas patologías, la proteína animal debe formar parte de la dieta, por lo que este consejo es más difícil de llevar a cabo. Si es su caso, consulte primero con un nutricionista y / o dietista).

2- Comprar de temporada y de origen local

Intente, en la medida de lo posible, que todos los alimentos sean de proximidad y de temporada. Estamos acostumbrados a consumir lo que nos apetece durante todo el año, aunque venga de la otra punta del planeta. Pero si nos mentalicemos a consumir productos de temporada y de proximidad estaremos, en gran medida, reduciendo el gasto energético dedicada al transporte y, con ello, las emisiones. Además, ya de paso, favoreceremos la economía local y la conservación de ciertas especies autóctonas en peligro de desaparición.

3- Utilizar automóviles eléctricos o transporte público

Los vehículos de combustión son uno de los principales responsables de la producción de metano y óxido nitroso, dos de los gases que están destrozando el planeta. Además, no debemos olvidar que la contaminación atmosférica nos afecta a todos tanto global como individualmente y ha llegado a considerarse uno de los factores de riesgo principales para la salud.

Así que evite el coche siempre que sea innecesario (como, por ejemplo, en distancias cortas), camine (así, de paso, haréis ejercicio), utilice el transporte público, tenga bicicleta o moto eléctrica (cada vez es más fácil encontrar estas opciones en la ciudad) …

4- Reutilizar los productos, llevar bolsas de compra sobre y dejar de usar plástico en general

Otro de los grandes problemas actuales es el uso abusivo del plástico, un material no reciclable que va en contra de toda forma de sostenibilidad. Por ello, siempre que sea posible intente llevar bolsas encima y, en cualquier caso, limite la compra de productos que utilizan este tipo de material (opta por la compra a granel, envases de vidrio, etc.). Y reutilice los alimentos. Si ayer os sobró un poco de quinua de la cena, no la tires !; aprovechadla para hacer un buen porridge o lo que se os ocurra.

5- Reducir el consumo de aire acondicionado y calefacción, apagar las luces, cerrar el agua y desconectar los electrodomésticos cuando no se utilicen

Estamos acostumbrados a dejar luces encendidas por toda la casa, la calefacción en marcha toda la noche y dejamos correr el agua sin parar mientras nos lavamos los dientes. Más allá del gasto económico, esto también tiene grandes repercusiones ambientales. Así que, la próxima vez que frote los platos, intente apagar el grifo mientras los enjabonéis. Cada pequeño gesto cuenta.

Puede elegir como se mueve; puede elegir lo que coméis y de donde proviene; puede elegir lo que haga. Sois libres para hacer esto y mucho más. Así que aproveche: cualquier pequeño cambio sirve.

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